Quiero pensar un poco más
en ti
En tu carita alegre de los otros días
En tu mano temblorosa frente a un pizarrón amenazante
En tu mirada hacia el infinito cuando hablábamos de números
En tus ojos tristes esa mañana
En tus piernas relajadas cuando contabas historias
En tu cuerpo serio y concentrado cuando el tema era la ética
Si pudiésemos estar más atentos a las expresiones de
nuestros alumnos comprenderíamos con mayor facilidad qué les está pasando, qué
están sintiendo, cómo están aprendiendo y, especialmente, podríamos entender
más amorosamente en qué consiste el proceso de aprendizaje; qué es para cada uno de nuestros
alumnos ese proceso, cómo lo están viviendo, cómo lo están sintiendo, qué están
logrando, qué dificultades tienen.
Tal vez no sean tan necesarias tantas evaluaciones. Estar atentos a sus miradas, a sus palabras, a los diferentes modos de expresar lo que les va pasando. Tal vez una mayor conexión nos permite una mejor comprensión. 
No hay comentarios:
Publicar un comentario