A MI HIJO NO LE
GUSTA LA ESCUELA
Eso me dijo una mamá de un niño de 6 años que cursaba primer
grado. Lo primero que pensé es cuánto le falta para terminar; varios meses para
el primer grado y varios años para la escolaridad obligatoria.
Entonces le pregunté a la mamá si había hablado con la
maestra para contarle. Sentí alivio cuando me dijo que sí pero…fue un alivio
momentáneo porque la respuesta de la maestra fue: “No se preocupe, ya se va a
acostumbrar”. Animales de costumbre nomás!
Qué hacer entonces para que esto no suceda; para que un
chico de 6 años que está ávido por aprender encuentre en su escuela, en el
lugar que fue creado para enseñar y aprender, la maravillosa oportunidad de
deslumbrarse con los saberes, la oportunidad de descubrir, de conocer junto a
otros, de entender un poco más el mundo que lo rodea.
Desde las escuelas tenemos la posibilidad de acompañarlos,
enseñarles, relatarles, provocarlos, deslumbrarlos, estimularlos,
contarles, proponerles problemas,
desafiarlos y mucho más.
Tal vez la cuestión sea pensar un poco más de qué manera
aprenden los alumnos y, a partir de eso,
de qué manera enseñarles.
Cada día que pasan en la escuela (como en la vida) es único,
irrepetible e irrecuperable como para desaprovecharlo.
Vamos docentes. Tenemos mucho para
hacer! Y estamos a tiempo!


No hay comentarios:
Publicar un comentario